Mar
11
Uno de los libros que me llevé para este viaje es el que da título al post: The Assault on Liberty. What went wrong with rights (Londres, Fourth State, 2009). Probablemente no sea intencionado, pero a mí el subtítulo me suena como un ladrido.
Su autor, que ha trabajado en el sector privado primero y en el público después en diversos puestos relacionados con el Derecho Internacional y los Derechos Humanos, ha comenzado en los últimos meses su carrera política dentro de los Conservatives.
Desarrolla varios temas, algunos de los cuales, como por ejemplo las cámaras de videovigilancia, ya saben (uno, dos o tres), me preocupan mucho. Así que daré la chapa en varios posts con fragmentos del tal libro, del que tengo al menos docena y media de páginas con la esquinita doblada.
Y empezamos por el citado. Uno de los datos que más me llamó la atención es que en el Reino Unido es el país que más cámaras de videovigilancia tiene. Se calcula que hay 4.200.000 cámaras instaladas, lo que supone el 20% de cuantas hay en el planeta. Pone como ejemplo que una persona que se dé una vuelta por Londres al cabo del día será grabada por unas 300 cámaras (p.109). Pero, por si esto fuera poco, el gobierno pretende aumentar su número. Y no contentos con vigilar a la gente, en algunos barrios de Londres y Middlesbrough han instalado sistemas de megafonía de tal manera que, si a través de una cámara se detecta un comportamiento considerado anticívico, se pueda proceder a pegar un grito al interfecto en cuestión (p.114).
Mar
10
En un restaurante en Londres, con un par de amigas españolas. Nos atiende un chico chino muy majo. En un momento dado dice “gracias” en castellano. Y como nací preguntón, armo una de las mías:
Noatodo (en castellano): ¿Así que hablas castellano?
El chino (en inglés): No, no lo hablo, pero lo entiendo y sé decir algunas cosas sueltas.
Noatodo (en inglés): Ah. ¿Y eso?
El chino (en portugués): Es que hablo portugués y por eso me resulta fácil entender el español.
Noatodo (en inglés): Ah. ¿Y cómo es que hablas portugués? ¿Has vivido allí durante algún tiempo?
El chino (en inglés): Aunque parezca difícil de creer, tengo pasaporte portugués.
Mar
9
Quince días después secuestran otro barquito chiquitito que no sabía navegar.

Mar
7
En mi mundo de clasificaciones extrañas, donde los médicos se dividen en “doloros” e “indoloros”, distingo entre dos tipos de pianistas: los que tocan el piano como si fuera un instrumento de cuerda y los que lo tocan como si fuera un instrumento de percusión. A mí me gustan los primeros. Pero dentro de los segundos hay un subgrupo que me cae especialmente mal; los que tocan el piano como si escribiesen a máquina.
Cuando toco/escucho Chopin me gusta recordar que, por una parte, él tocaba en unos pianos mucho más ligeros que los actuales y con una sonoridad menor. Y, por otra, que según nos cuentan las fuentes de la época debido a su tuberculosis sus fortes parecían pianos y sus pianos, pianissimos.
Un par de vídeos insertados y varios enlazados al final.
En primer lugar, la más redonda de cuantas interpretaciones encontré en el YouTube; la de Emil Gilels. De hecho, para mi gusto la mejor Heroica es la suya.
También me llamó la atención esta interesantísima grabación de Arthur Rubinstein, que es considerado uno de los más grandes intérpretes de Chopin. Aunque a mí no me gusta.
No puede faltar la mención al gran editor de la obra de Chopin y político polaco Ignacy Jan Paderewski, y aunque a mí me espanta, este vídeo es un documentazo. Muy romantiqueira y quizá poco “polonesa”, aunque no me desagrada, esta interpretación de György Cziffra. Curiosa esta grabación de Martha Argerich, que tenía prisa por volver a casa (no sé si en este momento ya estaba zambullida en su tórrido affaire con Charles Dutoit, lo que lo explicaría todo). Basta como un yogur de salchichón ésta de Lazar Berman. Y ésta de Vladimir Horowitz no fui capaz de escucharla entera.
El gran ausente de esta lista es el maestro Claudio Arrau, cuyo Chopin para mí es paradigmático, pero que hasta donde yo sé no grabó esta obra.
Y un estrambote para quienes les guste; interesante y muy característica de su sonoridad levemente ruda y seca cuando se enfrenta a la obra de Chopin, esta versión de Maurizio Pollini que, desgraciadamente, no tiene vídeo.
Mar
5
Me ha encantado este vídeo de la Market Street de San Francisco un año antes del terremoto de 1906. En esa calle fue donde, estando de tiendas, una dependienta me preguntó si me había tocado la lotería cuando me gasté algo más de 300 dólares en discos de música clásica. ¡Qué bonito San Paco!
(El vídeo lo vi en Mises Economics Blog).
Mar
3
Me voy de viaje unos días, pocos, a la pérfida Albión, tierra de habitantes encantadores aunque no muy agraciados, a pasar unos días en su capital, que es como Baeza: se ve en una tarde.
Dejo un par de entradas programadas, incluyendo la música clásica del domingo, y no descarto repicar algo en la distancia si tengo un minuto libre.
Pero, por si acaso, hasta el martes.
Mar
2
Mar
2
O qué tienen en común un saxo y un palo de golf.
Mar
2
No sé si me fascina más lo que dice el presidente ejecutivo de Telefónica o cómo habla.
(Vía Ventu).
Mar
1

Si pulsan aquí y van pasando las ocho imágenes podrán ver el actual y siete looks alternativos que distintos estilistas proponen para nuestra Maritere.
Desde mi punto de vista, en el de arriba parece la Choni –también conocida como María Teresa Campos de la Vega–, ganadora indiscutible del festival Miss Arrabalera: siglos XX y XXI.
Me llamó la atención la propuesta que dejo a continuación, porque aun cuando la convierte en un poco señorona, la hace parecer humana y femenina.

No como sus fotos en bikini. Brrrrr.
Feb
28
Inspirado por el amigo Pablo:
Feb
28
Aun obviando todos los maravillosos trabajos que hizo a lo largo de su dilatada carrera musical, y que afortunadamente continúa haciendo, sólo con escuchar el vídeo que dejo a continuación el título de este post tendría sentido.
El maestro Georges Prêtre, con 84 añazos, dirige el celebérrimo Intermezzo de la Cavalleria rusticana de Pietro Mascagni a la Orquesta Nacional de Francia en el teatro romano de Orange el 4 de agosto del 2009.



