El superjuez más dicharachero de Barrio ZetaP no puede con todas sus responsabilidades. Trabaja tanto… Se tiene que encargar de entrevistar a ex-presidentes, de dar conferencias, charlas, cursos y seminarios, de adoctrinar al vulgo, de acudir a todas las sesiones fotográficas que tan bello rostro merece y, oigan, el tiempo da de sí lo que da de sí.

Mientras Baltasar explotaba su vena mediático-titiritera que, todo sea dicho, le reporta unos pingües beneficios que superan con mucho el salario que percibe por el trabajo que debería realizar, deja desatendido su puesto. Así, el acudir a un congreso en Colombia a hablar sobre muertos cuyos cadáveres no han aparecido, y un “encuentro hispano-francés”, han sido las razones aducidas para justificar que debido a su vanidad falta de profesionalidad torpeza negligencia, dos presuntos narcotraficantes hayan quedado en libertad.

Griten conmigo: ¡Presidente! ¡Presidente!

Estudiaba yo hace no mucho tiempo que tres de las cualidades que se predican del Derecho son la validez (*), la eficacia y la justicia. Vamos a hablar de la eficacia con un ejemplo práctico. Hoy mismo he recibido una carta certificada del Instituto Gallego de Consumo referida a una reclamación que presenté ante este organismo hace un año, un mes y unos cuantos días. Todo ese tiempo se han tomado para contestarme que los hechos por los cuales yo incoé mi reclamación no son de su competencia (algo que yo ya sabía, habida cuenta que ciertos temas del todo cotidianos no competen a nadie) y que, en consecuencia, puedo (y traduzco) “acudir si lo deseo a los Tribunales Ordinarios de Justicia”, quedando a mi disposición. “¡Oh, pardiez!”, me dije. “Es de bien nacido ser agradecido”. Por ello aprovecho este humilde espacio para darles de todo corazón las gracias a semejantes cráneos privilegiados, próceres burócratas, por tan rápido como sabio consejo que jamás se me hubiera podido ocurrir a mí solito. Ni siquiera con la ayuda de mi mamá. Menos mal que hace ya un año decidí pasar de protocolos institucionales y me fui con una abogada-testiga-amiga del ganchete a la puerta de mi acreedor para decirle que aflojara la mosca o nos veríamos las caras en serio, porque si espero a que la administración funcione eficazmente, me salen (más) canas. Y la casa seguiría sin barrer.

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(*) Sobre la validez formal hablaré un día que esté inspirado en relación a Ibaerrehachenegativo y su pseudo-referéndum.

¡Ah, no! ¡No, no, no! ¡Eso no me lo dice usted en la calle!, que diría Maleni Magdalena Álvarez. ¡Cómo que ZetaP y yo tenemos ancestros comunes! ¡Exijo una prueba de ADN!, que queda muy chic.



Se me ha dado por comparar la voz “España” en Wikipedia y Galipedia. Sí, sí. Galipedia: la Wikipedia en galaico.

Los invito a buscar las diferencias. Mis favoritas son:

1.- En la Galipedia, en el resumen de la parte superior derecha y en la sección de lenguas oficiales indican que no hay datos.

2.- En la misma tabla, en superficie, en castellano España tiene 504.645 kilómetros cuadrados, mientras que en gallego crece hasta los 504.782. Y yo juraría que cuando estudiaba tenía 504.781. Misterios…

3.- En la Galipedia hay una sección de partidos políticos españoles, y adivinen cuál es el primero de la lista. Efectivamente: el BNG.

Domingo. Único día con tema fijo en este blog. Toca música clásica. Pero hoy no me voy a poner purista. Permítanme la licencia. El sábado pasado Rafael Banús, el director de El fantasma de la ópera, uno de los pocos programas interesantes que quedan en Radio Clásica, me descubrió a Jonas Kaufmann, este simpático cantante con registro de tenor y timbre de barítono (*). A ver qué les parece.


(Bizet: Carmen, "La fleur che tu m'avais jetée")


(Mozart: Così fan tutte, "Un aura amorosa")


(Puccini: Tosca, "E lucevan le stelle")


(Flotow: Martha, "Ach so fromm")

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(*) Ya les dije que hoy no iba a ser purista. No hace falta que me respondan que las divisiones de las voces se hacen en función de las tesituras, no de los timbres, y que por tanto no existe un “timbre de barítono”.

Decía una gilipollas que fue mi profesora de inglés y cuyo nombre omito, “British humor is the typical humor that people love or people hate“. Yo me río mucho. [Visto en Una palabra tuya].

Visto en directo el debate constato que Obama es la nada. Un vendedor de humo. Tiene más peligro que un elefante en una cacharrería. Me da miedo.

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