El barón Ochs es un viejo (verde) de la “Viena bien”, y se suponía que iba a ser el marido de Sophie. De hecho, la rosa que llevó Octavian era de su parte. Tras la entrega de la misma, y ya con el corazón palpitando por Octavian, Sophie se pelea con su futuro marido, y le dice que no lo quiere. A éste le da igual, porque sabe que los caprichos de la cría no son determinantes y que la decisión es de Faninal, su padre. Strauss, a este personaje lo caracteriza mediante el uso del vals (*). El tema de este fragmento lo introduce en la discusión con Sophie, en la que el barón le explica un par de cosillas con gran elegancia: “Cuando llegue la noche, verá lo encantador que puedo llegar a ser con usted. Seré del modo que nos recuerda la cancioncilla. ¿La conoce? La, la, la, la, la… [poniéndose sentimental] seré todo tuyo. Conmigo ningún dormitorio será pequeño. Sin mí, los días serán tristes, [descarada y groseramente] conmigo ninguna noche será larga” (**). Les puedo asegurar que en el contexto de una ópera de Strauss, esto es una ordinariez.

Esa cantinela es la que repite en esta escena, el final del acto segundo, después de haberse peleado con Octavian por el honor de Sophie, después de que Octavian lo hiriera, y absolutamente “sobrado” al creer que se va a salir con la suya y quedarse con la chica. Aquí, además, ya la está traicionando al aceptar la invitación de una carta a través de la que una persona que conoció (y que realmente era Octavian disfrazado de mujer) lo cita en una taberna. En realidad todo responde a un plan mejor orquestado, que veremos otro día.

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(*) El uso del vals para caracterizar al zafio Ochs es un juego que introduce Strauss intencionadamente para oyentes despiertos. Teniendo en cuenta que la ópera está ambientada en torno a 1750, el vals todavía no era la forma musical característica de la “Viena bien” que llegó a ser, sobre todo, con Johann Strauss hijo. Hasta el último cuarto del siglo XVIII el baile de moda en Viena era el Minuetto. De hecho, el vals era una forma musical popular que hasta la fechas mencionadas no se consagró y convirtió en lo que hoy entendemos. Grosso modo.

(**) Wird kommen über Nacht, da Sie ganz sanftwird wissen, was ich bin zu Ihr. Ganz wie’s im Liedel heißt. Kennt Sie das Liedel? La, la, la, la, la… [recht gefühlvoll] wie ich dein Alles werde sein! Mit mir, mit mir keine Kammer dir zu klein, ohne mich, ohne mich jeder Tag dir so bang, [frech und plump] mit mir, mit mir keine Nacht dir zu lang“.

(***) Barón Ochs: Kurt Moll.

Esta foto, que Yosuf Karsh sacó a Sir Winston Churchill en Ottawa en diciembre de 1941, quizá sea una de las más famosas del estadista inglés. Lo que no todo el mundo sabe es que el propio fotógrafo, en su libro Portraits of Greatness (Edimburgo 1959), explica cómo consiguió el retrato que él mismo buscaba. Relata el fotógrafo que Churchill estaba muy ocupado y se mostraba reacio a dejarse fotografiar, pero que al final le dijo que le daba dos minutos mientras salía de la sala de reuniones al vestíbulo. Y mientras se acercaba, con cara tranquila, el fotógrafo le quitó el cigarro que llevaba en la boca, enfureciéndolo notablemente. De este modo, esa expresión que no era más que una reacción pasajera en su rostro ante un pequeño incidente se prestaba perfectamente a simbolizar una imagen de reto y poder de un líder frente a un enemigo. En fin, que podía llegar a convertirse en un monumento del papel histórico de Churchill.

Mireia García, corresponsal de la televisión galaica, retransmitiendo bajo la nieve:

La temperatura es de menos 3 grados bajo cero.

A ver, monina:

La temperatura es de (tres grados bajo cero): T = -3 [ºC]
La temperatura es de (menos tres grados): T = -3 [ºC]
La temperatura es de (menos) (tres grados bajo cero): T = – (-3) = +3 [ºC]

Un amigo, doctor en Historia del Arte, ha concurrido a unas becas que dependen de la Unión Europea, ha superado los concursos de méritos y las pruebas de selección, y ha renunciado a ella porque le pagaban una cantidad muy insultante.

Estas becas, que llevan y mancillan el nombre de Leonardo da Vinci, las convoca la Comisión Europea de Educación y se gestionan, en primer lugar, a través de un Organismo Autónomo que depende de un par de Ministerios, y asimismo, por entidades más cercanas. En el caso de mi amigo, hizo su solicitud a través de una “cosa” de La Coruña llamada Integra.

La beca daría a mi amigo dos oportunidades de oro. En primer lugar, poder asistir durante dos semanas a un total de ocho horas (8) de clases de inglés. Sí, sí, 45 minutos al día durante dos semanas, que dan para muchísimo. Sobre todo teniendo en cuenta que ya había tenido que superar un examen de inglés entre las pruebas de selección. Muy sensato. Pero lo importante es que, en segundo lugar, la beca le permitiría trabajar durante diez semanas en una empresa de gestión cultural en Malta, unas ocho horas al día. En el trabajo debía ir vestido con traje y el gasto en vestuario se lo tenía que pagar él mismo. Cuando recibió el contrato para firmar, una vez superados todos los procesos de selección y los exámenes pertinentes, se cogió un buen cabreo al ver a cuánto ascenderían sus emolumentos: le daban 200 euros para el viaje de ida y vuelta a Malta y su salario era de la friolera de 50 euros al mes. Sí, han leído bien. 150 eurazos para las doce semanas.

Así están las cosas para gente con una formación al más alto nivel. Encontrar trabajo en nuestro país es muy difícil y para poder aceptar algunas becas es necesario tener mucho dinero, porque vivir en la Unión Europea con 1,66 euros al día no es fácil. Y encima pretenden que la gente cobre como un esclavo y vista como un señor. Con todo, quizá se pueda mantener la dignidad y en vez de prostituirse intelectualmente lo mejor sea hacerlo a la manera clásica. Quizá de esta manera un señor que escribió una tesis doctoral pueda ganar un sueldo que le permita comer una vez al día.

El alcalde de Sevilla gasta 60.000 euros para que tres asesores de Obama lo asesoren. Yo me ofrezco gratis. Y teniendo en cuenta que así es como habla,

creo que mejoraría mucho si se comprara esto.

Oigan, ahorro al contribuyente 59.990 euros. No estoy mal como asesor, ¿eh?

En relación a los contenidos de Radio Clásica desde que asumió la dirección Fernando Palacios, me hace llegar el amigo Amaq la dirección de la Defensora del espectador y del oyente de RTVE. A ella, a través de este formulario, podemos dirigir nuestras quejas. Por correo ordinario, aquí.

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ACTUALIZACIÓN (28/11/08; 18,40): Me informa Amaq de que habiendo contactado con la defensora del oyente, ésta le ha hecho saber que no tiene competencias en materia de programación. Yo sigo invitando a mandarle mensajes. Que suene el río. Seguiré informando.

Como ellos se permiten este tipo de licencias,

    

yo me sumo muy gustoso a esta desinteresada iniciativa que vi en la República de Alawen: dejémosles su cava para que brinden felices.

Godiamo, godiamo…


Este viernes a las 8 de la tarde en el auditorio de la Fundación Caixa Galicia, en el Cantón Grande de La Coruña, la asociación cívica Coruña Liberal presenta la película “El infierno vasco“, dirigida por Iñaki Arteta.

La entrada es libre, hasta que se complete el aforo.

La asociación ultima los detalles para estrenar esta película en breve en El Ferrol.

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