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No puedo dejar pasar el día de hoy sin escribir una línea para desearles a todos ustedes que tengan una agradable cena en compañía de sus personas queridas.

Y para contribuir a que su paso de un año al otro empiece con buena cara les propongo sumarse a mi campaña “No al empezar el año con cara de estreñido que escupe pepitas“. Un servidor está harto de mantener una tradición que arrancó en 1909 porque hubo una cosecha muy abundante de uvas. Sobre todo porque en diciembre ya tienen la piel demasiado gruesa, saben mal y son todo pepitas. Por ello, este año que concluye lo empecé comiendo doce trozos de piña, que está muy rica. Gracias a ello, la primera frase que articulé no fue “vaya mierda de uvas”, como siempre, sino un más positivo “feliz año”. Pueden incluso regarla con Cointreau, o sustituirla por gajos de mandarina. Se me ocurren mil variantes.

En todo caso, que lo pasen ustedes bien y sean prudentes a lo largo de la noche. Especialmente los que vayan a coger el coche, como yo.

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En un aparcamiento subterráneo de Baden-Baden había un buen número de plazas reservadas para mamás con carritos de niño (y digo mamás porque en el dibujo aparecía una señora), y me pareció muy bien. Eran más anchas para que pudieran bajar toda la impedimenta y facilitarles la vida. Lo que ya me gustó menos es que había muchas otras plazas señaladas con el letrero de la foto: “Sólo para mujeres”.

Oigan, si estas plazas fueran más anchas, dando a entender que las mujeres conducen peor, me parecería mal. Hay mujeres que conducen mal y otras que conducen bien. Como en todo. Pero ni siquiera era así. Eran plazas normales que estaban reservadas para mujeres. Porque sí. Pues oiga, a mí no me parece. ¿Así que las mujeres pueden aparcar, digamos, en el 95 por ciento del párking (exceptuando las zonas de mamás y minusválidos) y los señores sólo en el, pongámosle, 70 por ciento? Pues sí.

Y puede que mi queja suene ridícula, pero es un ejemplo más de discriminación, sólo que algunas están mejor vistas que otras. ¿Qué les parecería que hubiera una serie de plazas reservadas para blancos? ¿Para heterosexuales? ¿Para hombres? ¿Para hombres blancos heterosexuales? Pues eso.

Y ya que hablo de tráfico y sexismo, nota pintoresca: ¿Sabían que en Italia existe el mismo refrán que en castellano: Donna al volante, pericolo costante?

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PS: Tienen que perdonar la lamentable calidad de la foto. Era demasiado temprano para mí, estaba de muy mal humor, y debajo de mis párpados inferiores tenía unas boinas negras y abultadas que hubieran asustado al sursum corda.

Richard Strauss compuso dieciséis óperas. En este viaje conseguí ésta y ya atesoro catorce. Éste es el fragmento más célebre. Cualquier comentario mío está de más.

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Richard Strauss: Die Liebe der Danae, op.83: “Wie ungibst du mich mit Frieden”. Rosalind Plowright. No sé qué orquesta dirigida por Marek Janowski. París, 1984.


Quidquid latine dictum sit, altum sonatur, que al cambio podríamos traducir por “todo lo que se diga en latín, suena profundo”. Yo propongo hacer una variación sobre esta frase para aplicar a la cocina francesa: todo lo referente a comida escrito en gabacho suena elaborado, complejo, sofisticado y apetitoso.

En la foto pueden ver un detalle de la carta de un localito de picoteo de Estrasburgo. Me llamó la atención La tartine du menuisier, que viene a ser Demie tranche de pain de campagne, chocolat praliné à la crème fraîche. Así visto, tiene empaque y suena bien, ¿eh? Pero con mi manía de hacer traducciones un poco libres, si tuviera que pasarlo a castellano diría sencillamente “pan con nocilla”. No es lo mismo. Pero ya se sabe, nosotros bailamos más.



Neuf-Brisach es una ciudad fortificada, situada muy cerca de la frontera con Alemania en el Alto Rin, que fue diseñada en 1697 por voluntad de Luis XIV para controlar uno de los lindes de sus dominios. El arquitecto encargado de la obra fue Sébastien Le Prestre de Vauban, y tomó como modelo las formas de las ciudades ideales del Renacimiento, que sólo cristalizaron en Palmanova, ciudad diseñada por Vincenzo Scamozzi y que pueden ver a continuación.


Con todo, el modelo de Vauban no sólo buscaba de los presupuestos ideales que dominaban la teoría de la arquitectura de los siglos XV y XVI, sino que incorporaba los desarrollos conceptuales de teoría de la fortificación que tuvieron lugar a lo largo del siglo XVII.

Es muy agradable visitarla, si bien uno no ve nada. Si encima se encuentra con nieve e hielo por doquier, hacer el cabra por los muros para poder ver mejor ciertas cosas, se vuelve bastante difícil. Así que mi consejo es que la vean en Google Earth o, si pueden, en helicóptero. Pero por aportarles algo que sí se puede ver y percibir paseando por sus calles, les dejo aquí una foto de la iglesia de San Luis. Extraño edificio. Me inquieta.

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Inspirado por la amiga Nika les quiero transmitir mis mejores deseos para hoy mediante este maravilloso oratorio de uno los más grandes músicos del siglo XVII. Si quieren más datos sobre él, pueden empezar por aquí y luego cogerse el Bukofzer (*). Mis partes favoritas son los corales inicial y final (cuarto vídeo, minuto 6:04). Pongo la letra de éstos dos para que los puedan cantar (**): singen, singen: Preis sei Gott. Feliz Navidad.

    

    


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(*) Bukofzer, M.: La música en la época barroca. De Monteverdi a Bach [1947]. Madrid, Alianza, 2006, 100-109, passim. No se asusten por la fecha. Tiene sesenta años pero sigue siendo una obra fundamental. Sólo el primer capítulo ha envejecido mal. Si sólo tienen dinero para comprar o tiempo para leer un único libro sobre música barroca, escojan éste.

(**) Coral inicial (a cuatro y sinfonía instrumental): Die Geburt unsres Herren Jesu, wie uns von den heiligen Evangelisten beschrieben wird.

Coral final (a ocho: cuatro voces y cuatro instrumentos): Dank sagen wir alle Gott, unserm Herrn Jesu Christo, der uns mit seiner Geburt hat erleuchtet und uns erlöset hat mit seinem Blute von des Teufels Gewalt. Den sollen wir alle mit seinen Engeln loben mit Schalle, singen, singen: Preis sei Gott in der Höhe.


(Adolphe Adam: Minuit chrétiens [O helga natt]. Jussi Björling)

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