Abr
30
La televisión de Galicia ha tenido tres estrellas: José Ramón Gayoso, Ana Kiro y José Manuel Piñeiro. El primero de ellos, se encarga de la música para paisanos. De hecho, Luar es la gran estrella de la telegaita, con mil años de antigüedad. Desde lo más rancio de la música hasta lo más enxebre, pasando por humor de sal gorda y ancianas con una pandereta, y supongo que sin familia, pegando gritos todas ufanas. De Gayoso, al que todas las abuelas excepto la mía adoran, se cotillea que era un abogado matrimonialista y que tenía “pocos éxitos” ya que se dedicaba a reconciliar a los cónyuges que iban a su despacho para iniciar los trámites del divorcio. La segunda, Ana Kiro, era la show-woman. Cantaba, bailaba, presentaba. Podía con todo lo que le echaran. Era la menos mala de los tres. De la pobre hablo con simpatía porque se tuvo que retirar hace unos cuantos años debido a un cáncer contra el que sigue luchando. El tercero, unos diez años más joven que los otros, se encargaba de concursillos ligeros y programas de entretenimiento. Cuando la Kiro desapareció de la pantalla, él ocupó su sitio. El pobre no sabe llevar con dignidad su cincuentena y, en torno a esa edad, decidió empezar a soltar pluma como una docena de fundas nórdicas ajadas, y a intentar cargarse de una presunta seriedad tras la que esconder su simpleza. Ahora presenta una especie de tertulia en la sobremesa en la que un conjunto de amigotes, más y (sobre todo) menos letrados, salidos de quién sabe dónde, opinan sobre lo que se tercie. Siempre ex cathedra, of course. Natürlich.
Ayer por la tarde estaba haciendo la casa y tenía puesta de fondo la telegaita, ya que antes del programa de Piñeiro emiten Cifr(iñ)as y Letr(iñ)as, un programa que me gusta pero que suelo ver sin voz, porque no los soporto. Y en ésas estaba, pero con la tele con volumen, cuando de repente escucho a Superpiñeiro (así se llamaba antes; ahora sólo Pi) decir en relación a los 100 primeros días de Obama:
Entre Norteamérica e Iberoamérica no había relación más que para de vez en cuando dar algún golpe de estado.
Admito que desconozco el contexto del aserto. Pero me da en la nariz…
- – -
Aquí y aquí el programa de Pi sobre el “conflicto lingüístico en Galicia”.
- – -
No sé si la expresión “hacer la casa” es o no correcta. A mí me suena vulgar. Muy vulgar. Pero me gusta.
Abr
29

Abr
29
No deja de ser curioso que una canción que trata un tema tan horroroso me pueda traer tantos buenos recuerdos. Quizá de los mejores días de mi vida. Puede utilizarse para aprender italiano, que se entiende perfectamente. Ya saben que el método Noatodo para el estudio de idiomas es un poco pintoresco, pero da muy buenos resultados. Ays. ¡Qué tiempos!
Abr
29
El del ego infinito, para enmendarlo, ha declarado:
[Zapatero] es muy brillante
Abr
28
Este fin de semana los socialistas gallegos han elegido a su nuevo Secretario General, y han aclamado a Manuel Vázquez, el que fuera Consejero de Medio Ambiente con el gobierno del Torito. ¿Les suena el nombre y no saben de qué? Sí, hombre. Es aquel señor que decía aquello de
[El PSdeG] es la única alternativa para gobernar el país [léase, Galicia]
Desde que perdimos, sólo pensamos en volver a ganar, porque Galicia no se merece un retroceso ni ser liderada por el Opus, encabezado por Feijóo
¿Que no les suena por esto? ¡Ah, claro! Entonces quizá lo recuerden por ser aquel señor que reconoció haber ampliado su casa sin el correspondiente permiso de obra. ¿Les suena remotamente? Vean aquí y aquí la noticia y abajo la fotico de la obra menor del chabolo.

Propongo acuñar la doctrina Lola Flores: “Ay, señor juez, que yo no sabía que tenía que…”.
Abr
27
Michel de Nôtre-Dame, más conocido como Nostradamus, fue famoso por escribir vaguedades bajo las que ciertos supersticiosos quieren ver predicciones del futuro. Desde guerras hasta el apocalipsis con minúscula. Oigan, pues nos ha salido la versión anglo-algorera de este personaje: Charles of Our Lady, alias “El Orejas” o “El Támpax”, un adúltero que hoy se presentó en Roma para contarnos que nos quedan por delante 99 meses, ni 98 ni 100, noventa y nueve meses antes de que mandemos el planeta a freír churros.
El vástago de Isabel, la del inglés que a mí me gusta, se despachaba muy a gustito en Roma, donde soltaba aseveraciones del estilo de:
Sólo tenemos 99 meses por delante para salvar el mundo.
Es necesario actuar ahora con urgencia, para conseguir una mayor sostenibilidad a nivel global y para proteger nuestro planeta para las generaciones venideras
[falta poco tiempo] para alcanzar un punto de no retorno [y después] la historia nos juzgará
El tiempo transcurre inexorablemente. 99 meses pasarán en un abrir y cerrar de ojos y entonces ya será demasiado tarde para solucionar el problema.
En estos temas yo sólo doy crédito a lo que dicen los científicos de verdad, por ejemplo un amigo que me comentaba hace unos meses, mientras paseábamos por las empinadas calles de San Francisco, una reunión científica muy seria a la que asistió en Berkeley. Estos profetas, sin oficio pero con beneficio, que tienen de científico lo que el niño de la foto, que hablen de tampones, que es lo suyo.
Abr
27
El otro día se me hinchaba la vena leyendo que la Fundación de Cajas de Ahorros aboga por una subida de impuestos. Entre ellos el IVA, tócate las narices María José. Ya saben, para que el Estado tenga dinero para darles aguinaldos en formas de rescate. ¿Y quiénes se ven beneficiados por el dinero de las cajas? ¿Los ciudadanos que las rescatan? No, no. A nosotros no nos dan créditos. Pero sí a los politicastros. Aquí un milloncito de euros para UPyD. ¿Y los sindicatos? ¿Defendiendo a los trabajadores? Hombre… Pues están un poco quietecitos, no está muy claro por qué. ¿O sí? Y el ministro de Fomento quiere aumentar el gasto público en infrastruturas. Genial.
Abr
26
Desde que coincidieran por vez primera hacia 1979, uno de los directores con los que más le gustaba colaborar a Claudio Arrau era con Colin Davis. Al margen de otros trabajos previos (Tchaikovsky, Grieg, Liszt, Schumann, Richard Strauss), si no me falla la memoria fue en 1984 cuando por vez primera tuvieron que tocar juntos el Emperador de Beethoven. Comentaba Arrau que habían conseguido algo tan especial que tras el concierto le dijo a Davis que lo tenían que estudiar juntos con más detenimiento y llevarlo al disco. La Philips no se pudo negar. A pesar de que el propio Arrau ya había grabado los cinco conciertos beethovenianos en los primeros años sesenta con Bernard Haitink y la Orquesta del Concertgebouw para este sello discográfico, que fue el suyo desde inicios de los sesenta hasta su muerte en 1991 y el del Davis de los mejores tiempos (ays, sus sinfonías de Sibelius, su Berlioz, ays), esta nueva integral constituiría un verdadero hito.
No me enrollo que lo fundamental es escuchar lo que sigue. Nótese que Arrau en este momento ya tenía 85 años.
- – -
Dios bendito qué concierto.
- – -
Beethoven: Concierto para piano nº5, “Emperador”, op.73, Mi b M. Claudio Arrau, Orquesta Sinfónica de Londres, Colin Davis, 3/11/1988. Londres, The Barbican Centre Concert Hall.
- – -
El concierto que acaban de escuchar es una de mis obras musicales favoritas. Lo he oído millones de veces. Ni se sabe el número de veces que he leído la partitura completa. Y sinceramente les puedo decir que la interpretación que más me convence es precisamente la que llevaron al disco Arrau y Davis, que supera incluso lo que acaban de ver. Otras versiones igualmente impresionantes son la de Rudolf Serkin con Leonard Bernstein, la de Artur Schnabel con Sir Malcolm Sargent, de Edwin Fischer con Wilhelm Furtwängler y la de Wilhelm Kempff con Ferdinand Leitner. Me gustaría incluir en esta lista la de Arturo Benedetti-Michelangeli con Carlo Maria Giulini, dos músicos colosales, pero no estaría siendo sincero. Me parece demasiado mecánica. Pero por si Leo (un abrazo, Leo) no conoce esto, lo dejo aquí.
Abr
25
Vigevano es una pequeña ciudad del Norte de Italia, situada a unos 30 kilómetros de Milán, que se estructuró como el típico burgo fortificado cuando se convirtió en un núcleo urbano en la Edad Media. Si la hay que resumir en tres hitos, son el castillo, la plaza ducal y la catedral. La mano del gran Donato Bramante está presente en ciertas obras del castillo y también en la estructura urbana de la plaza. En ésta última, quizá también la de Leonardo. Como las fotos que tengo, o son de detalle, o salgo yo, les enlazo ésta de la Wikipedia para que se hagan una idea.
Y probablemente nadie hablaría de esta ciudad de poco más de cincuenta mil habitantes de no ser porque el hortera de verbena de la foto, que hace las veces de sacristán en la iglesia de San Francisco, salía el martes a dar un paseíto y a saludar a los feligreses con una esvástica en la cazadora. Como se montó un pollo, el tío dijo que llevar la susodicha es un asunto de libertad de expresión que tiene lugar en un país libre. Como además el martes era el día de conmemoración de las víctimas de la Shoah, parece que la cosa provocó más a la gente. “No tenía ni idea”, respondía el paisano. “Pero, en todo caso, no me parece que en estos años los israelíes hayan tenido manga ancha con los palestinos”. Y añade el sacristán: “Sí, yo soy de extrema derecha y estoy orgulloso de serlo. Me siento el portavoz de las Brigadas Negras, de los jóvenes combatientes de la República de Salò que no vendieron su honor ni a su patria, como sí han hecho quienes, definiéndose como combatientes, han fomentado una guerra fraticida”. Parece ser que al obispo no le hizo mucha gracia.
Un par de días después nos enterábamos de que la ministra de igualdad de Polonia, que también tienen de eso, en lugar de encargarse de legislar el aborto, quiere prohibir la propaganda totalitaria, ya sea comunista, fascista o nazi. Lo que incluye la imagen de Ernesto Guevara (qué tío más feo, por favor).
Está al alcance de cualquiera saber qué es un símbolo, y en los casos de los que hablamos, qué contenidos llevan aparejados y qué implican. Yo, la verdad, no estoy a favor de prohibir que alguien decida vestirse con unos u otros. Ahora, que quienes se ponen una esvástica en el brazo o una camiseta del señor feo y desgreñado, precisamente por lo que significan, me parecen igualmente idiotas.
Abr
24

(Peter Brookes en The Times)Abr
23
Imaginen a tres socialistas designados para su cargo por su sociatez. Imaginen que los tres hablan sobre economía. Imaginen que uno de ellos es licenciado en Derecho y Ciencias Económicas y funcionario de carrera, perteneciendo al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado. Imaginen ahora que el segundo es licenciado en Ciencias Económicas y funcionario de carrera del mismo cuerpo. Imaginen que el primero dice algo y el segundo lo ratifica. Imaginen que el Fondo Monetario Internacional les da la razón. Y ahora imaginen que un tercer socialista, bachiller, repito, bachiller, dice que son patrañas. ¿A cuál creerían (un poquito)? ¿Quizá a Corbachov? Y yo que no paro de recordar esta viñeta…

Abr
23
Vaya por delante que no sé nada de fútbol y que me aburre. Ayer veía en el telediario la agresión de un tal Pepe (un tipejo del Real Madrid) a un tal Casquero (del Getafe). Y no tiene el más mínimo pase. Es una verdadera vergüenza este comportamiento en el ámbito del deporte o en cualquier otro ámbito de la vida. Y que nadie me diga que si la tensión, que si la rivalidad, que si están muy presionados o no sé qué niños muertos. Si no pueden estar rodeados de otras personas, que vivan recluidos en sus casas. O en jaulas.
Y si este energúmeno está mal, que tome Valium. O que ingrese en un psiquiátrico. O que lo exorcicen.
Y las declaraciones de los entrenadores son impresentables.
Y no sé por qué se disculpa un comportamiento tan repugnante y abyecto. Ni en el fútbol, ni en una orgía, ni en la casa de la Luna.
Y quien vaya a decirme que me estoy pasando, que se imagine en su trabajo haciendo eso a alguien de la competencia.

