Ago
14
Ago
12
Jul
9
Clic.
Jul
8

Y la llamaron LORCA. Y más aquí. O aquí.
Jul
7
Según un informe realizado por Investing Across Borders a petición del Banco Mundial, España es el país desarrollado (sic) donde más tiempo se tarda en abrir un negocio.
Una compañía extranjera necesita 13 procedimientos y 61 días para establecer una empresa en nuestro país. Un emprendedor español necesita una media de 47 días. En Canadá o Francia la duración media es de entre 7 y 9 días. En España el registro comercial de una compañía de nueva creación tiene una plazo medio de 15 días, mientras que en otros países se puede hacer por internet.
Y no sólo pero también por cosas como éstas, podremos poner cuantas zejitas queramos con el dedo índice, pero esto sólo lo arregla… ¿un médico chino?
Jun
29
Los keynesianos son gente divertida. No tienen ni idea de economía, pero como manejan el cotarro nunca está de más leerles a ver qué nueva ocurrencia tienen.
Aquí para seguir leyendo.
Jun
28
Ser casi casi anarcocapitalista, aunque no llegue, y tener una abuela comunista es toda una aventura. A mí me gusta mucho pelearme con ella sobre cuestiones políticas y es algo que haré mientras esté bien de salud, porque le viene bien un poco de marchita y nadie le da caña. Mis tíos, porque son unos bolcheviques; y mi santa madre, porque con la suya sólo discute a medio gas. Lo bueno de mi abuela, y en esto me parezco a ella, es que entra a todos los trapos y con toda la artillería. A las rodillas. Como Dios manda. La bronca está garantizada.
El otro día fui a comer con ella. Está estupendamente. Yo ya firmaba por llegar a su edad en su estado. Y mientras engullíamos unos pastelitos con el café empecé a tirarle del codillo. Sacó a pasear una serie de bestias negras que se resumen en “los que vienen de fuera a quitarle el trabajo a los españoles”, y la clásica pareja “los curas” y “los ricos”, que en su visión del mundo llegan a ser sinónimos, y a decir que a ver qué era eso de deslocalizar empresas y llevarse el dinero a otros países.
–Abuela, ni ricos ni niños muertos. Tu nieto, que no es ningún rico aunque no le importaría lo más mínimo serlo, está a telediario y medio de sacar su dinero de España.
–¡Pero cómo vas a hacer eso! ¡Eso tendría que estar prohibido! Pero tú no comprendes, neniño, que el dinero no es de la gente, sino de la nación, y que si te lo llevas la empobreces. ¡Nos empobreces a todos!
–¿Que yo empobrezco a quién? ¡Ja! ¡Ésa sí que es buena! ¡Es este club al que llamas nación, al que pertenecemos por cuna independientemente de nuestra voluntad, y que está lleno de mencheviques el que me está empobreciendo a mí y me está abocando al exilio! Y si algún día el dinero deja de ser de la gente y pasa a ser de la nación te aseguro, abuela, que no me llegarán mis largas piernas ni quince más que tuviera para escapar lejos con billete sólo de ida.
Y como me gusta el acento de la tita Maggie y lo resume muy bien, vamos a ponerla por enésima vez en este blog: A man’s right to work as he wills, to spend what he earns, to own property, to have the State as servant and not as master. They are the essence of a free economy and on that freedom all our other freedoms depend.

