La maravillosa Kathleen Battle, Jessye Norman (aquí y aquí) y unos cuantos músicos dirigidos por la albóndiga James Levine cantan así esta canción:

Y Shakira, más maja, hará lo que quiera, pero para mí esto siempre lo cantarán Las Chicas del Can, que no son unas lobas, no, que no van a comérselo, y que con esta cancioncilla me devuelven a mi infancia. Dale al negro una tilita, pa’ que se tranquilice y así pueda dormir feliz.

(Las Chicas del Can: El negro no puede – Waka, waka)

(Vengaboys: Boom, boom, boom, boom. I want you in my room!!!)

A (antepen)última hora del sábado, en compañía de un querido amigo (un par de pares de abrazos) y al pie de uno de mis edificios preferidos, escuchaba un concierto de la Banda Sinfónica de la Guardia Real que se cerraba con el pasodoble que sigue. Que se me ha pegado. ¡Que se me ha pegado!

(Alonso: Las corsarias, “Allá por la tierra mora”. Unidad de Música de la Guardia Real, Francisco Grau Vergara)

Pasmando en YouTube encontré este mix que hizo un paisano mezclando la versión de Queen con la de Brian May de esta tan bonita como triste canción. Suena, suena.

Hace unas semanas no recuerdo qué amigo me comentaba que no había escuchado la canción con la que España hará de nuevo el ridículo participará este año en Eurovisión. Prometí enviársela por email, con la advertencia previa de que era más cursi que una coliflor con un lacito rosa, pero como no lo anoté en la mano, se me olvidó totalmente. Lo recordé ayer y, por no faltar del todo a mi palabra, plantifico aquí este horror.

Aviso: quien se atreva a pulsar el play que procure tener a mano insulina.

(Daniel Diges: Algo pequeñito)

Gracias a Ángel descubro esto:

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