Inspirado por un post del amigo Le poinçonneur he vuelto a recalar por enésima vez en Rocío Dúrcal de la que, por cierto, pronto tendremos que recordar que hace cuatro años que nos dejó. De entre sus cincuenta canciones que tengo en mi ordenador, las más escuchadas son “Se me olvidó otra vez”, “Más bonita que ninguna”, “Así son los hombres” y “Me gustas mucho”, pero ahora está escalando puestos en el ranking de iTunes a velocidad vertiginosa “Dama, dama”. De alta cuna, de baja cama.


(Rocío Dúrcal: Dama, dama)

Inspirado por el amigo Pablo:

Si el año pasado les felicitaba las fiestas con el gran Jussi Björling poniéndonos los pelos como escarpias con su interpretación de Minuit, chrétiens, este año lo hago con mi villancico preferido.

Mis mejores deseos para estas fechas y el año próximo para todos ustedes y sus personas queridas.

Un abrazo y hasta enero.

Si el año pasado recordaba la muerte de Freddie Mercury con Queen cantando Somebody to love, este año haré lo propio con la misma canción interpretada en el tributo que sus compañeros (Brian May, John Deacon y Roger Taylor) le rindieron junto con otros músicos famosos en Wembley el 20 de abril de 1992. Este tema lo hacen con George Michael que, todo sea dicho, está soberbio.

Tenía miedo al segundo disco de Mika (¡más majo!), porque el primero me gusta muchísimo. Y ahora que lo he escuchado entero confirmo que también éste está genial. Mi canción favorita:

I’m a wind-up toy in an up down world. If you leave me all alone I’ll make a mess for sure. I’ve a heart of gold in the smallest size. Leave me in the dark, you’ll never hear me cry.

Como este año, afortunadamente, no hemos tenido canción del verano, un servidor se ha hecho un agosto con unas cuantas ligerezas.

En primer y principal lugar, se me dio por volver obsesivamente al lejano, casi remoto, 1989 y la canción cuyo baile combinaba varios pecados capitales: la Lambada. Si la escuchan una vez, caerán subyugados ante sus insinuaciones libidinoso-pecaminosas. A recordaçao vai estar com ele aonde for.

Por otra parte, he estado enganchado a esta divertida cancioncilla de Kate Perry.

Me hicieron mucha gracia los saltitos del estribillo de esta canción del empastoso de Coti; “nunca ten-dré tua-mor”.

Y para saltitos, los de mi amigo Mika y una de sus nuevas canciones: We are golden. Pulsando aquí les presento otros temas nuevos de este simpático cantante de origen libanés. ¡Más majo! ¡Pero más majo!

La parte empalagosa la pusieron los chicos de La quinta estación –que me caen muy bien y cantaron para mí– en compañía de Marc Anthony.

Mi vena folclórico-tradicional se satisfizo gracias a dos hits del año 30 antes del Australopitecus: La Cucaracha y Guadalajara en un llano.

Y, cómo no, mi lado más sucio se alimentó de lo que les comentaba el otro día: I wanna do bad things with you.

Esta tan pegadiza como lujuriosa canción de Jace Everett es la sintonía de una serie de vampirines a la que le he hincado el colmillo este agosto, True blood, y que puede verse sin tener que descargar los capítulos aquí, donde los suben a los pocos minutos de su emisión. ¡Más majos!

Se plantea un mundo en el que los vampiros se podrían integrar en la sociedad ya que, al haber fabricado una empresa japonesa sangre sintética que se vende embotellada, los vampiros no se tienen que alimentar de seres humanos. Cosa distinta es que la gente de un pueblacho de Luisiana esté dispuesta a admitir en su sociedad a quien es diferente, y que algunos vampirines se quieran comer a seres humanos que están especialmente ricos.

Sin ser una ultrajoya, la serie, que tiene un regusto bastante amargo, está bien. Pueden autoengañarse, como hago yo, pensando que verla les viene bien para practicar inglés. Y si no, a ver, ¿cómo se dice “colmillo”? ¿Eh? Pues eso.

Thou shall not crave thy neighbor.

true-blood-thou-shall-not-crave-thy-neighbor

Hoy, el mismo día en que nació y murió Ingrid Bergman, cumple años mi amiga María Dolores. ¡Más maja!


(María Dolores Pradera: Toda una vida).

(Vía Microsiervos).


(Sara Kuehl y Ellen Winters)

Según algunos medios americanos, ingleses, alemanes e italianos, Michael Jackson ha muerto.

Hoy vuelvo a casa, y probablemente ésta sea mi banda sonora.

(Dean Martin: Arrivederci Roma)

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