Dic
30

En un aparcamiento subterráneo de Baden-Baden había un buen número de plazas reservadas para mamás con carritos de niño (y digo mamás porque en el dibujo aparecía una señora), y me pareció muy bien. Eran más anchas para que pudieran bajar toda la impedimenta y facilitarles la vida. Lo que ya me gustó menos es que había muchas otras plazas señaladas con el letrero de la foto: “Sólo para mujeres”.
Oigan, si estas plazas fueran más anchas, dando a entender que las mujeres conducen peor, me parecería mal. Hay mujeres que conducen mal y otras que conducen bien. Como en todo. Pero ni siquiera era así. Eran plazas normales que estaban reservadas para mujeres. Porque sí. Pues oiga, a mí no me parece. ¿Así que las mujeres pueden aparcar, digamos, en el 95 por ciento del párking (exceptuando las zonas de mamás y minusválidos) y los señores sólo en el, pongámosle, 70 por ciento? Pues sí.
Y puede que mi queja suene ridícula, pero es un ejemplo más de discriminación, sólo que algunas están mejor vistas que otras. ¿Qué les parecería que hubiera una serie de plazas reservadas para blancos? ¿Para heterosexuales? ¿Para hombres? ¿Para hombres blancos heterosexuales? Pues eso.
Y ya que hablo de tráfico y sexismo, nota pintoresca: ¿Sabían que en Italia existe el mismo refrán que en castellano: Donna al volante, pericolo costante?
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PS: Tienen que perdonar la lamentable calidad de la foto. Era demasiado temprano para mí, estaba de muy mal humor, y debajo de mis párpados inferiores tenía unas boinas negras y abultadas que hubieran asustado al sursum corda.
Dic
29
Me reí mucho leyendo este artículo de Arturo Pérez-Reverte.
Nov
5
Oct
29
Hoy, después de ni se sabe cuánto tiempo, he vuelto a pagar el litro de gasolina sin plomo de 95 octanos a menos de un euro. Supongo que será porque el mercado no se regula sólo y por ello es necesario que los socialistas de derechas del mundo entero se reúnan para refundar el capitalismo. (Cf. Qo 1,2; 10,5-6; Rm 1,22).
Oct
23
Leía ayer que el Tribunal Supremo italiano, resolviendo un recurso de casación, ha decidido ratificar una sentencia de 2006 de un juzgado de La Spezia que condena a Alemania y al que fuera sargento Max Josef Milde a pagar un millón de euros a nueve familiares de 203 personas asesinadas por los nazis en Civitella in Val di Chiana en 1944.
Visto esto, me lancé a la revista de prensa. Lo recogían en España El País, el ABC y El Mundo; en Italia Il Corriere della Sera y La Repubblica y, oigan, en Alemania nadie. Ni Die Zeit, ni Die Welt, ni Spiegel ni el Frankfurter Allgemeine Zeitung. De hecho, y ya puesto a buscar, sólo fui capaz de encontrar una mención a la sentencia del 2006 en un periódico digital: Netzeitung.
Supongo que a mis queridos alemanes esta estupidez les parece un chascarillo y que por ello ni se molestan en considerarlo noticia. A mí me ocurre lo mismo. Pero si hay alguien leyendo este post que sepa algo de Derecho Internacional Público, ¿puede tratar de explicarme qué sentido tiene esta sentencia teniendo en cuenta los acuerdos y tratados posteriores a la Segunda Guerra Mundial?
Yo remito a mi post de ayer.
Oct
17
ZetaP (o la nada), Rajoy (o la no-oposición zen-trista), Sarkozy (o la vanidad), Merkel (a la que se le fue la olla), Gordon Brown (¿quién?, ¡ah!, ése, el trepa que no era nada y ahora… tampoco, pero pretende salvar el mundo), Bush (el que se volvió socialista), Obama (titiriterus maximus), los Castro (el coma-andante y el suave laxo), Chávez, Morales, Correa, Ortega o los Kirchner (ejemplos de los triunfos del populismo pseudocomunista), Putin (o el paso del comunismo al mafiosismo), los moros de la morería (romance), Hu Jintao (o el comunismo con comercio exterior), Kim Jong-Il (El Líder -sic- que demuestra las bondades y beldades del comunismo fetén)… El mundo entero cencerrea. Tolón, tolón.
Oct
15
Ago
4
Supongo que esto también es memoria histórica.
Jul
29
Leo con pasmo en The Guardian que el Gobierno inglés quiere que la justicia la administre directamente el pueblo, no las instituciones en su nombre. Vean, vean.
Jul
19
Considero que uno sólo tiene que disculparse por lo que uno mismo ha hecho mal, no como cuando éramos pequeños y jugábamos al escondite y decíamos aquello de “por mí y por todos mis compañeros”. Podría citar el caso australiano de las disculpas a los aborígenes, pero hoy es noticia otro que me parece todavía más ridículo.
Resulta que el ministro de asuntos exteriores gabacho, Bernard Kouchner, ha pedido disculpas a Austria por la decapitación de María Antonieta. Oiga, ¿tuvo usted algo que ver con el ajusticiamiento de la frívola esposa del rey Luis? ¿Es usted, por ejemplo, Fouquier de Tinville? ¿Cuál es su secreto para parecer tan joven a los 262 años? Váyase a esparragar, hombre, y deje de hacer el ridículo en nombre de su país y en el suyo propio. Tan importante es el gesto que los periódicos austríacos, al menos hasta donde yo he comprobado, ni siquiera recogen la noticia, excepción hecha del Wiener Zeitung.
Y por si acaso alguien me viene con la sandez chavista de que está muy bien y que los españoles tenemos que pedir disculpas a los indígenas americanos por haberlos masacrado le contesto que estaré encantado de que así sea. Les pediremos disculpas durante dos semanas consecutivas y varias veces al día si a cambio ellos hacen lo mismo y durante dos semanas consecutivas y varias veces al día nos dan las gracias por haberles llevado la civilización. Sé que eso no justifica una matanza, pero también sé que es una verdadera idiotez disculparse por algo de lo que no se es directo responsable y, desde luego, hace quinientos años yo no estaba en América asesinando a nadie. Un razonamiento es tan absurdo como el otro. Stulti numerari non possunt.


