(Vía FB).

¿A que lo han escuchado mil veces? Que no, hombre, que no. Y repito lo dicho.

(Vía FB).

A través de mi amiga Starling me entero de que un tipejo del partido totalitario del impresentable de Laporta que responde al nombre de Josep Barba –ello suponiendo que tenga capacidad de responder a estímulos que haya que procesar un poquito–, ha rebuznado que:

Yo propongo que respondamos con la lucha no violenta, como la lucha pacífica que hicieron los negros para pasar de ser esclavos a ser Presidentes de los Estados Unidos de América.

Si finalmente se ponen muy pesados, llamaremos a Europa y bombardearán Madrid. Pero no creo que tengamos que llegar a llamar a nuestros compañeros europeos, pues los de Madrid son los primeros que no les interesará entrar en conflicto con Europa.

Una duda: ¿quiénes son “nuestros compañeros europeos”?

Y aquí en vídeo. Por cierto, elocuente rétor, hijo de la oratoria. Mare de Déu.

Ya sé que es noticia de hace unos días, pero quiero que quede por aquí. Entrevista en el ABC a Ana Pastor y Teresa Cunillera. Además de tonterías variadas, hay partes que no tienen desperdicio.

—¿Para Teresa Cunillera, Cataluña es una nación?
—Sí. Nos consideramos una nación porque somos un país que aportamos a España una lengua, una cultura. A veces a nosotros nos da la sensación de que desde España nos expulsáis. Nosotros estamos cómodos en una Constitución que define España como nación de naciones.
—No, perdone, la Constitución no dice eso en ningún lado.
—Bueno, lo llamó nacionalidad para que cupiera. Pero nos sentimos una nación.
—¿Y España qué es para usted?
—Es una nación de naciones.
—Eso no está en la Constitución.
—Es una nación de naciones.

Mi actual peluquero es marroquí. Voy a él porque 1) cobra un 30% menos que los demás peluqueros del barrio, 2) como abrió hace menos de un año todavía no tiene muchos clientes y rara vez hay que esperar, 3) corta bien, aunque peina fatal, pero eso lo arreglo yo fácilmente y 4) es un tío muy agradable y con conversación y me da mucho juego en mi clásico interrogatorio a cualquiera procedente de otro sitio sobre “economía, sociedad, política y religión en tu país”.

Ayer a última hora fui por allí y estaba acabando de cortarle el pelo a un compatriota suyo que se quedó con nosotros de palique. Genial; dos víctimas por el precio de una. Y, claro, como para los musulmanes sociedad, religión y estado es todo uno, llegamos al título del post.

Decía mi peluquero que no le gustaban los programas de telebasura. Que le parecían una pérdida de tiempo y que prefería leer (me recomendó un libro de Paulo Coelho; brrrrr). Comentaba que no entendía tampoco por qué tienen que salir unas señoras por allí semidesnudas bailoteando, o por qué en las revistas de cotilleos posan en bañador. Y hete aquí que ataca el otro moro:

Junto al quiosco al que voy cada día a comprar el periódico hay un anuncio de una tienda de informática en el que sale una señora en bikini con un ordenador. ¿Qué necesidad hay de desnudar a una mujer para vender un ordenador? Y, claro, no entiendo que en una ciudad donde hay iglesias no se prohíba que haya imágenes de mujeres desnudas por la calle. ¡Es un ataque a mi libertad salir a comprar el periódico y tener que ver una mujer desnuda! Y la única forma de garantizar mi libertad es prohibir ese tipo de anuncios.

Y casualmente ayer Joan Puigcercós hacía unas declaraciones muy similares:

Una sociedad democrática avanza cuando prohíbe

maggie-simpson-asombrada

Noticia publicada ayer en La Vanguardia [española], según datos de la Generalidad de Cataluña. Balance sobre la política lingüística entre los años 2004-2010. La Generalidad ha gastado 192.765.138 euros (unos 32.000 millones de pesetas) en perseguir el castellano y/o potenciar el catalán. Dan asimismo otro dato que ya habría que ver con más calma antes de sacar ninguna conclusión, y es que en el 2004 el 46% de los catalanes utilizaba dicha lengua y ahora lo utilizan sólo el 35% de los catalanes.

En un artículo que hay que leer, a pesar de las náuseas que produzca, Felipe González Márquez, ex-presidente del gobierno del Reino de España, y Carmen Chacón Piqueras, ministra de Defensa del Reino de España, sostienen entre muchas otras barbaridades que:

Cataluña es hoy uno de esos sujetos políticos no estatales, llamados naciones sin Estado.

Ah, y no me canso de repetirlo, esto es una nación de naciones:

Recojo tropezones de una noticia, corrigiendo las faltas de ortografía:

    -José Montilla exige una reforma de la Constitución que se ajuste a sus intereses. Dice que “España ha de estar dispuesta a cambiar”.

    -Montilla ha avisado de que si España no cambia y hace posible una relación de confianza, que debe pasar por una reforma constitucional, Cataluña sólo tendrá una relación de interés con el Estado.

    -Ha insistido en sus tesis de que “cuando se den las condiciones favorables”, habrá que “recuperar las garantías jurídicas” del Estatuto anterior, “muy probablemente por medio de una reforma de la Constitución que reconozca explícitamente nuestra realidad nacional”.

    -”Si España quiere dar una solución al secular problema catalán, ha de estar dispuesta a cambiar” y “admitir que se trata no del problema de unos cuantos, sino de un problema constitutivo de su propia esencia”.

    -Montilla instará al Gobierno a modificar “determinadas leyes estatales” para recuperar la integridad del Estatuto.

    -El presidente ha pedido la unidad de tripartito y CiU para pactar una hoja de ruta común, y les ha instado a “resistir la tentación de poner por delante los intereses legítimos de los partidos” ahora que se acercan las elecciones autonómicas.

    -En una hipotética negociación con el Estado, Montilla ha precisado que es necesaria la modificación de una decena de leyes orgánicas, pero también hacer uso del artículo 150.2 de la Constitución Española relativo a la transferencia de competencias a las Comunidades Autónomas, y utilizar los instrumentos de negociación bilateral entre Cataluña y España.

    -Montilla ha instado a la cámara catalana a “persistir en querer que España sea diferente aunque una parte de ella no quiera”.

    -Ha alertado de que la sentencia del TC ha generado “un cansancio que está alimentando una desafección política que tendría que preocupar a España”.

    -Montilla ha dicho que “España en su conjunto no es esta sentencia, ni tampoco el TC que la ha dictada”.

    -Ha criticado al TC por haber sido “irresponsablemente excluyente” en su sentencia, en la que a su juicio, el tribunal ha querido tener un papel fundamental en la definición del Estado que hasta ahora nunca había tenido. “No le correspondía ni le corresponde hacer este papel”.

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