Jul
14
Desde que en la década de 1480, unos cuarenta años después de la muerte de Filippo Brunelleschi, Antonio Manetti dedicara la primera biografía a dicho arquitecto, la autoría de la capilla Pazzi le fue adjudicada. Los historiadores posteriores no se preocuparon en exceso por cotejar la información contenida en las fuentes. Y ni siquiera se alteró un pelo en el gremio académico cuando se produjo el hallazgo de un documento que posponía la cronología del edificio, de manera tal que la convertía en una obra muy tardía –demasiado tardía– del arquitecto mencionado. Más aún, a pesar de lo que les voy a contar, la mayor parte de los especialistas siguen repicando la brunelleschiana autoría de esta edificación.
El que dio un golpe en la mesa, hace ya unos cuantos años, fue el profesor Marvin Trachtenberg, actualmente catedrático de la Universidad de Nueva York. Quizá lo que más marcó su trayectoria intelectual fue el haber tenido la suerte de formarse con el profesor Richard Krautheimer, quien sostenía que el mejor método para el estudio de la Historia de la Arquitectura era, simplemente, leer las piedras. Así las cosas, Trachtenberg propuso en un artículo en 1996 las razones por las que, a su modo de ver, esta capilla no podía ser de Brunelleschi (“Why the Pazzi Chapel is not by Brunelleschi”, Casabella 635, 1996, 58-77), y publicó al año siguiente otro en el que atribuía dicha obra a Michelozzo (“Michelozzo and the Pazzi Chapel”, Casabella 642, 1997, 56-75).
Lejos de ser prosaicas, las razones en que fundamentaba su argumentación son extraordinariamente sólidas y verosímiles, pero prácticamente nadie le ha hecho caso. Y desde luego no será por su extraordinario prestigio intelectual, cosechado, entre otros muchos méritos, a través de brillantes artículos y su impresionante libro Dominion of the Eye, el mejor trabajo sobre arquitectura y urbanismo en Florencia en el siglo XIV.
Todas estas razones lo han llevado a dedicar un libro a este apasionante tema, que llevará por título Brunelleschi, Michelozzo, and the Problem of the Pazzi Chapel y que editará Yale University Press a finales de este año. Para entonces prometo una breve recensión. Pero por ahora me conformo y alegro al dar la noticia.
Comentarios
5 comentarios de “La errónea autoría de la capilla Pazzi”
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Como sabes de este tema mucho mas que yo –que no se casi nada– tal vez te interese corregir la entrada de la capilla Pazzi en la Wikipedia en español.
http://es.wikipedia.org/wiki/Capilla_Pazzi
En inglés si está mas correcta:
http://en.wikipedia.org/wiki/Pazzi_Chapel
Ya decía Kenneth Clark que los historiadores nos negamos a creer que un artista haya viajado sin que nos hayamos enterado (o algo así!) y la verdad es que si tanta gente “lista” ha repetido que Brunelleschi es el autor de la Capilla Pazzi, no podemos consentir que Trachtenberg arree una bofetada al establisment…
El libro parece fascinante, espero con avidez la reseña!
Y viceversa, amiga Ariadna. En este caso concreto todo el mundo repicó los supuestos viajes de Brunelleschi a Roma y su imitación de la antigüedad clásica hasta que Howard Burns dio un golpecito en la mesa y John Onians heló la sangre a tanta gente.
De Brunelleschi!
Y al final, los frescos tampoco van a ser de Giotto… Probablemente sea muy rancia y conservadora en exceso, pero a mí este tipo de ¿provocaciones? me sienta fatal… xD