Ya saben que a los titiriteros les encanta el comunismo entendido de una manera peculiar. Por ejemplo, pueden observar en esta foto la humilde indumentaria que luce Lola Herrera mientras rinde un más que merecido homenaje al fallecido Miguel Delibes.

O pinchar en este enlace para ver cómo un humilde trabajador de nombre Joan Manuel Serrat no utiliza la maravillosa sanidad pública para someterse a una operación, sino que saca su cartera y paga una famosa clínica privada en la que, por cierto, ya había sido operado en otra ocasión.

Y seguirán haciendo zejitas con el dedo, predicando a los demás una buena nueva de la que ellos mismos huyen como de la peste. Pero con su ejemplo nos demuestran que algo tiene el agua cuando la bendicen.

Comentarios

6 comentarios de “La humildad del progre”

  1. Quiero salir a la calle vestido como el fulano del penacho de plumas.

  2. Yo te animo. Parece un traje muy favorecedor.

  3. Éstos y no otros, son los verdaderos fariseos del S. XXI. ¿Verdad?

  4. Por una subvencioncita son lo que haga falta.

  5. ¿Qué tendrá que ver ser comunista con la ausencia de lujo? Es mezclar churras con merinas. De hecho fíjate en los multimillonarios artistas de la zeja, que cobran 10 años del sueldo de un trabajador por cantar dos horas. Y no viven en chabolas, ni se codean con “la chusma”, precisamente.

    ¿O hablamos del ritmo de vida de Michael Moore?

    El comunismo no significa pobreza para todos, sino tan solo para los que no tienen el poder.

  6. Por ejemplo, Fidel.

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