Feb
5
Plagiaba ayer al amigo Espectador el título de mi post, con todo el descaro del mundo. Como colgué el vídeo a toda prisa porque tenía que salir pitando, ni siquiera lo enlacé. Tarde, pero queda hecho.
Como ya saben nuestro querido presidente, alabada sea su Zeta, discurseó ayer en un foro de protestones y se arrancó por soleares a leer incluso un fragmentico de la Biblia. Cito del discurso:
No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas, o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de tu país. Págale su jornal ese mismo día, antes de que se ponga el sol, porque está necesitado, y su vida depende de su jornal
No sé quién eligió el fragmento pero no lo podría haber hecho con mayor tino. Págale su jornal antes de que acabe el día. Paga a las PYMEs rapidito. No demores el abonarles los cuartos que le debes. Give me my money!, que diría Maggie. Seguro que muchos de ustedes pueden poner ejemplos. A mí en dos ocasiones me pagaron con cuatro y cinco meses de retraso las administraciones públicas, y “mi vida depende de mi jornal”.
Pero mi pasaje favorito no es el bíblico, sino
La libertad es la verdad cívica, la verdad común. Es ella la que nos hace verdaderos, auténticos como personas y como ciudadanos, porque nos permite a cada cual mirar a la cara del destino y buscar la propia verdad
Reconozco que no lo entiendo, pero voy a chapotear.
“La libertad es la verdad cívica”; “la libertad es la verdad común”; no tengo claro que se pueda inferir “la verdad cívica es la verdad común”, pero parece ser que existen “la verdad cívica” y “la verdad común”, y que son características de la “libertad”. ¿Existen la “mentira cívica y la mentira común”, o la mentira es incívica y no es común? “La libertad nos hace verdaderos”. ¿Sin libertad somos “falsos”? “La verdad cívica/común nos hace verdaderos”. Aserejé. “La libertad nos hace auténticos como personas y como ciudadanos”. ¿Sin libertad no somos personas auténticas? ¿Un presidiario es un espectro del infierno? ¿O es como un embrión bibiánico, a saber, un ser vivo pero no un ser humano? “La libertad/verdad cívica/verdad común nos permite mirar a la cara del destino”. Ergo el destino tiene cara, pero sólo se la podemos ver si somos libres. Deduzco que como yo no le veo la cara al destino no soy libre, ni tengo verdad cívica ni verdad común. O quizá simplemente tenga que cambiar los cristales de las gafas. “La libertad nos permite buscar la propia verdad”. Y también nos permite tomar una tapa de pulpo. Pero me gusta más eso de “la verdad cívica/común nos permite buscar la verdad”. Pero me parece un conceto demasiado complicado para mí.
Pues no; no me queda claro, oigan.
Comentarios
4 comentarios de “Oh, Zappy day (II)”
Opinar


Ufff, te lo voy a apuntar y me lo cobraré… al estilo ZP, con un discurso…. [risa perversa]jajajaja[/risa perversa].
Por supuesto, y antes de que haya alguien que se lo crea, es broma.
Me llamó la atención lo mismo de la “libertad cívica”. A mí fue porque ni siquiera hablando de la libertad puede ponerle el adjetivo “individual“. Son los hechos los que son verdaderos o falsos y es la posición de los seres humanos la que determina que lo que nosotros digamos sea verdadero o falso. El ser humano es libre para decir cosas que correspondan a los hechos, pero esa libertad es libertad individual, no “cívica“.
Ya en el colmo del despropósito, Obama NO quiso ni hablar con él ni antes ni después. Vamos, que peor imposible.
No, si nos sale barato el que éste hablara diez minutos en un foro en que no lo entendieron y ni siquiera se trae la foto dándole la mano al otro.
Pero ya sabes. Alianza y tal.
A mí me revienta que estén mandando inspecciones para sacar cuartos a las empresas y luego no controlen por ejemplo, el cumplimiento de la jornada laboral de 40 horas semanales. Hay muchos que echan muchas más horas porque no tienen otra cosa donde trabajar, y viene el de la zeta, letra desmerecida desde que apareció el personaje éste, a decir que si tal que si pascual. Más valiera que estuviese en otras cosas y no en esas tontunas.
Buen finde No a todo.
Necesitan recaudar por todos los medios posibles; y las sanciones pasan más desapercibidas que los impuestos.
Igualmente, Conchita.