Como ustedes son gente documentada, no hace falta que les diga que “El Moldava” (Vltava) es el más célebre de los seis poemas sinfónicos que integran Mi patria (Má vlast), acaso el conjunto más famoso de la obra de Bedřich Smetana. Lo que ya es menos conocido es que el pobre hombre lo compuso el mismo año en que se quedó sordo como una tapia.

El compositor explicaba el significado del poema sinfónico de esta manera:

La composición describe el curso del Moldava: el nacimiento en dos pequeños manantiales, el Moldava Frío y el Moldava Caliente, su unión, el discurrir a través de bosques y pastizales, a través de paisajes donde se celebra una boda campesina, la danza de las náyades a la luz de la luna; en las cercanías del río se alzan castillos orgullosos, palacios y ruinas. El Moldava se precipita en los Rápidos de San Juan, y después se ensancha de nuevo y fluye apacible hacia Praga, pasa ante el castillo Vyšehrad, y se desvanece majestuosamente en la distancia, desembocando en el Elba.

Dejo de esto una magnífica grabación histórica del gran Rafael Kubelik. Se trata de la interpretación que de esta obra dio en 1990 con la Orquesta Filarmónica Checa. Kubelik llevaba retirado desde el año 85, debido a una insufrible artritis, y se prodigaba poco en los escenarios. La caída del comunismo en su patria lo llevó a aceptar la invitación a participar en el Festival Internacional de Música Primavera de Praga.

Si Mi Fa Sol La Si Si Si Do Do Siiiii.

Fa sostenido, claro, que estamos en Mi menor.

(Smetana: Mi patria, “El Moldava”. Rafael Kubelik, Orquesta Filarmónica Checa)

Comentarios

10 comentarios de “Smetana: El Moldava (Kubelik)”

  1. Es precioso cómo lo describe Smetana. Tanto en palabras como con música. Y yo la he escuchado en Praga.

    Que bien que hayas vuelto.

  2. Por si acaso alguien poco documentado lo lee, tú haz las aclaraciones :)

    Por momentos me recuerda a la sinfonía del nuevo mundo (Dvorak).

    Me alegra tenerte de vuelta.

  3. Y casualmente, es la misma melodía que la del himno de Israel :).

  4. ¡No fastidies!

    (¡Qué majos!).

  5. Ya lo he podido escuchar. ¡Tienes razón!

    Como la Bambola de Van Gogh.

  6. Dicybug, a mí no me recuerdan nada, pero lo cierto es que la Deutsche Grammophon los agrupó en un mismo cd, así que alguna relación habrán de tener.

  7. Hombre, que los dos son checos y de un tiempo. ;)

  8. Haberla hayla, sí, pero a mí no me recuerdan una música a la otra.

    Noatodo, ¿estoy perdiendo oído?

  9. La música no es lo mío. De alguna forma me parece que ambas obras podían ser parte de una misma composición y de un mismo autor. Pero no puedo explicarlo. También es verdad que hace mucho que no escucho la sinfonía del nuevo mundo entera.

    Es curioso que se conocieran y que en las biografías que hay por internet digan que Smetana influyó en Dvorak. No entiendo muy bien cómo se puede medir la influencia de un compositor sobre otro. Supongo que por eso los expertos lo son, porque saben apreciar matices o similitudes que personas como yo ni sabemos que existen.

    Antonín Dvorák was born into poverty in rural Bohemia, but was fortunate enough to be able to study in Prague. He developed into a good violist and played in the National Theatre orchestra under Bedrich Smetana, who exerted a strong influence on him.

  10. Yo tampoco veo la relación entre una y otra, pero cada uno hace sus asociaciones. El cerebro es complicado. Por ejemplo, cada vez que escucho “El sol no regresa” de la Quinta estación me entran ganas de abrir los brazos.

Opinar